Friday, 16 March 2007

Tiemblo...

Bueno, despues de comernos la zanahoria (y disfrutar de ella) ahora toca algo diferente. ?Os acordáis de la lata de tortilla con patatas fritas en lata? Pues compramos la lata y la abrimos.
Esto es una historia de terror que comienza con la lata en cuestión:



Me armé de valor y decidí abrir la lata. El hedor es difícil de describir. Eso, aunado al descubrimiento de que los espacios entre la tortilla y las patatas estaban ocupados con judías blancas en salsa de tomate dulce, hizo de ese momento algo espeluznante. Como podéis ver me temblaba el pulso y por eso la foto salió borrosa:
Pues no, no es la aleta dorsal de un tiburón. Es algo peor. Es una tortilla de huevo doblada por la mitad. ?No encontráis raro el que el contenido de la lata se vea tan brillante?

Esas patatas fritas se veían verdaderamente repugnantes. Estaban completamente flácidas y empapadas en esa salsa. Por cierto, sólo por si los nervios os hayan nublado la vista, hay una salchicha flotando en la parte superior de la foto, entre el cuchillo y la tortilla.

Bueno, os dejo que tengo que ir a recuperarme. Estoy seguro que JID podrá hacer algunos comentarios interesantes.
Buen provecho,

El Chef.